la cinta americana

loco

Hoy no he ido al diván, he llamado al  doctor y he anulado la cita, con una sesión tengo suficiente para tener la cabeza ordenada un par de semanas, además ayer cuando salí de la consulta e iba corriendo al trabajo (que me descuentan el rato que falto) iba pensando, pero bueno! tú eres tonta o que… si el tipo no te hace ni dice nada, si hace la misma función el tumbarte en el sofá de casa y hablar a las musarañas, si tu lo que necesitas es desahogarte, soltar por esta boquita de piñon esos sapos y culebras que se meten durante las noches por los orificios buscando humedad y calor, y que cuando ya se han alimentado de las vísceras y órganos, lo que quieren es ver la luz pero no encuentran por donde salir.

Así que, con la pasta que me he ahorrado me he comprado un capricho y no veas como me ha subido la autoestima, mucho más que el estar media hora tumbada mirando esa lámpara de araña tan fea. El caso es que me he venido demasiado arriba y he acabado tirando todas las pastillas a la papelera, las del estrés, las de los nervios y las que sirven para evitar los ataques de pánico y me encuentro estupendamente si no fuera por un leve tic en el ojo que me hace abrirlo y cerrarlo de manera compulsiva, un ligero temblor en las manos que me ha hecho tener que tomarme el café con pajita y un movimiento compulsivo en las piernas que soy incapaz de parar.

yo-tampoco-se-como-vivir

Al final he tenido que llamar al médico y comentarle lo que me estaba pasando, confesarle que había dejado la medicación y que mi cabeza estaba mucho mejor sino fuera por las convulsiones y las alucinaciones además de esos ligeros tics que ya he comentado. Se ha puesto como un energúmeno, me ha dicho que estaba loca de remate y que renunciaba a seguir tratándome.

Lo he borrado de la lista de contactos y he buscado una solución para  estos desarreglos . Todo lo he zanjado con un rollo de cinta americana, un trozo en el ojo para que no se me cierre cuando él quiera, un par de vueltas en las piernas han conseguido acabar con los movimientos compulsivos y un trozo más uniendo mis manos al teclado ha conseguido que dejen de temblar, con las alucinaciones me quedo porque me gusta lo que veo, aunque sepa en todo momento que no son verdad, todo solucionado por el módico precio de 3,25 euros que es lo que pagado por el rollo.

Una estatua tenían que hacer al inventor de la cinta americana!!

te invito a sonreir

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12 comentarios en “la cinta americana

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